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Marcela Cabrera, hija de padres profesores, recibió el 2014 la “Beca Alejandra Adaros”, por su esfuerzo y dedicación.

Marcela Cabrera, es alumna de cuarto año del Campus Santiago, de la carrera Ingeniería Civil Industrial de la UTFSM.

Haciendo un recorrido por su infancia, siempre tuvo un gusto especial por las matemáticas, y siguiendo los pasos de sus padres, tuvo la vocación de igualmente ser pedagoga, pero que por situaciones de la vida no se pudo concretar y entró a estudiar la carrera anteriormente dicha.

Sin embargo, el no poder estudiar pedagogía, no fue un impedimento para no enseñar, sino que todo lo contrario. Esto ha sido una motivación para estar enseñando constantemente, ya sea mediante clases particulares, ayudantías y voluntariados, que también los realiza en las vacaciones en las Colonias de Verano, donde deja más de lado el ámbito intelectual para poder hacer simplemente más entretenida la vida de niños en riesgo social y sacarlos de su rutina.

Ella se define como “hiperquinética” y constantemente está efectuando actividades que le sirven para no colapsar por lo estudios. Algunos hobbies que tiene son: pintar al óleo, bailar y cocinar.

En su hogar, son dos miembros de su familia estudiando y es por eso que se encuentra muy agradecida con el apoyo económico que le ha otorgado la “Beca Alejandra Adaros” y se siente aún más retribuida por el honor que significa recibir esta beca creada en honor a la estudiante de dicho nombre, quien fuera también industrial y que dio una lucha por sus estudios mientras padecía fibrosis quística. Y como le fue muy útil esta beca, nos cuenta: “Espero este año volver a obtenerla, ya que el pasado me dedique mucho al estudio para mantener mis notas y poder optar de nuevo al beneficio”

Sus principales motivaciones son, que el esfuerzo realizado en todo ámbito de su vida, se vea reflejado en buenos frutos y retribuirles a sus padres por todo lo que le han entregado a ella y a su hermana durante su vida. Además, espera egresar con honores de la universidad para mostrarle a sus padres y autodemostrase lo buena que puede llegar a ser, y nunca dejando de lado su lado pedagógico, algún día como dice ella “hacer clases en la Universidad Técnica Federico Santa María, y llegar a ser jefa de algún departamento o algo así”.

Como nos comenta que encuentra una excelente iniciativa el tema de la entrega de becas por medio de la Red Ex Alumnos USM, ya que sigue el legado de Don Federico Santa María, dice que no desaprovecharía la oportunidad de ser socia para poder retribuir lo que ella recibió y aportarle a alguien que lo necesite y lo merezca.

Como reflexión nos deja una frase que es muy de su gusto: “Si no eres la única, se la mejor”. Además agrega: “Siempre hay que competir con uno mismo, si te fue mal en algo, para la otra te irá mejor, siempre que sea con dedicación y esfuerzo. Todo tiene recompensa en la vida, y llega más temprano que tarde. Nunca hay que rendirse frente a ninguna adversidad que se presente en el camino, hay que luchar hasta el final, y siempre agradeciendo a las personas que están a tu lado”